martes, 14 de octubre de 2008

EL PRIMER VUELO DE JULEN




El pequeño Julen no sabía por qué estaba tan sólo en su país. ¿Donde estaban sus padres?
Hacía mucho que vivía en la casa de los niños de Kryy Rih, en Dniepropetrovsk, una región de Ucrania, un país bonito y milenario situado en Europa y en el que sus habitantes tienen los cabellos rubios y la piel de porcelana.
Un buen día llegó a la casa de los niños un pájaro multicolor de relucientes ojos de carbón. Se acercó a la ventana entreabierta de la habitación en la que dormía Julen y golpeó tres veces el marco de la ventana: TOC, TOC , TOC...
Julen abrió los ojos y alargó sus manitas hacia la ventana.
El pájaro desplegó sus alas de mil colores y envolvio con ellas al pequeño.
- Ven conmigo, pequeño príncipe caido del nido susurró el pájaro.
- ¿Quién eres tú? - le pregunto el niño al ave de plumas de seda.
- Yo soy Karabá, el pájaro mensajero. He venido para contarte una historia y traerte noticias. Agrarrate fuerte.
Y así fue como Karabá emprendió el vuelo con el pequeño Julen sobre su lomo.