Ayer tambien fuimos a celebrar el cumpleaños con la otra amama, y cómo no, el tio Jesus Mari.
Que bien te lo pasaste, hasta el perro, Argi, quiso formar parte de la fiesta.
Querido Julen, tu presencia nos ha hecho a todos mucho más felices de lo que núnca hubiéramos podido imaginar. Ha sido un camino largo y, a menudo, dificil. Pero la recompensa ha borrado, de golpe, todos los complicados momentos pasados. Por eso hoy, gracías a tí, nuestro futuro es una bonita puerta abierta de par en par. Aita y Ama
Cada día, cada año es una bendición. Cada luz de día recibida. Cada enseñanza de vida. Cada experiencia llevada por la vida es una bendición. Cada amor entregado y recibido es una bendición. Cada error cometido y tropiezo en el camino da oportunidad por cada día conseguido el reparo y la esperanza de seguir. Con eso te deseo que cumplas muchos años más lleno de bendición y felicidad. |


